Seite 22: Der Zwerg Nase (El enano Narizotas)



"Junger Herr", erwiderte der Vater mit Ernst, "Ihr habt nicht gerade eine Gestalt empfangen, die Euch eitel machen könnte, und Ihr habt nicht Ursache, alle Stunden in den Spiegel zu gucken. Gewöhnt es Euch ab, es ist besonders bei Euch eine lächerliche Gewohnheit."
"Ach, so laßt mich doch in den Spiegel schauen", rief der Kleine, "gewiß, es ist nicht aus Eitelkeit!"
"Lasset mich in Ruhe, ich hab' keinen im Vermögen; meine Frau hat ein Spiegelchen, ich weiß aber nicht, wo sie es verborgen. Müßt Ihr aber durchaus in den Spiegel gucken, nun, über der Straße hin wohnt Urban, der Barbier, der hat einen Spiegel, zweimal so groß als Euer Kopf; gucket dort hinein, und indessen guten Morgen!"

-Joven señor- contestó el padre con seriedad, -no habéis recibido una figura que pudiese haceros vanidoso y no tenéis motivo para miraros a todas horas en el espejo. ¡Perded ese hábito! es una costumbre ridícula, sobre todo en vuestro caso.

¡Ah, dejad que me mire en el espejo!- exclamó el pequeño, - por cierto que no es por vanidad.
-Dejadme en paz, no tengo ninguno en mis bienes; mi mujer tiene un espejito, pero no sé dónde lo esconde.
Pero si os tenéis que mirar en el espejo, pues, al otro lado de la calle vive Urbano, el barbero, él tiene un espejo dos veces más grande que vuestra cabeza; miraos ahí y, ahora, buenos días..

Vokabular
eitel = vanidoso
nicht/keine Ursache haben = no tener motivo
sich etwas abgewöhnen = perder el hábito de
das Vermögen = los bienes





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