Seite 07: Hänsel und Grete.



Sie erwachten erst in der finstern Nacht, und Hänsel tröstete sein Schwesterchen und sagte: »Wart nur, Gretel, bis der Mond aufgeht, dann werden wir die Brotbröcklein sehen, die ich ausgestreut habe, die zeigen uns den Weg nach Haus.«
Als der Mond kam, machten sie sich auf, aber sie fanden kein Bröcklein mehr, denn die viel tausend Vögel, die im Walde und im Felde umherfliegen, die hatten sie weggepickt. Hänsel sagte zu Gretel: »Wir werden den Weg schon finden.«
Aber sie fanden ihn nicht. Sie gingen die ganze Nacht und noch einen Tag von Morgen bis Abend, aber sie kamen aus dem Wald nicht heraus und waren so hungrig, denn sie hatten nichts als ein paar Beeren, die auf der Erde standen. Und weil sie so müde waren, daß die Beine sie nicht mehr tragen wollten, so legten sie sich unter einen Baum und schliefen ein. Nun war's schon der dritte Morgen, daß sie ihres Vaters Haus verlassen hatten. Sie fingen wieder an zu gehen, aber sie gerieten immer tiefer in den Wald, und wenn nicht bald Hilfe kam, mußten sie verschmachten.
Als es Mittag war, sahen sie ein schönes, schneeweißes Vögelein auf einem Ast sitzen, das sang so schön, daß sie stehen blieben und ihm zuhörten. Und als es fertig war, schwang es seine Flügel und flog vor ihnen her, und sie gingen ihm nach, bis sie zu einem Häuschen gelangten, auf dessen Dach es sich setzte, und als sie ganz nahe herankamen, so sahen sie, daß das Häuslein aus Brot gebaut war und mit Kuchen gedeckt; aber die Fenster waren von hellem Zucker.
»Da wollen wir uns dranmachen«, sprach Hänsel, »und eine gesegnete Mahlzeit halten. Ich will ein Stück vom Dach essen, Gretel, du kannst vom Fenster essen, das schmeckt süß.«

Se despertaron cuando era ya noche cerrada y Hansel consoló a Gretel diciéndole
-espera un poco, Gretel, a que salga la luna; entonces veremos las migas de pan que yo he diseminado, y nos mostrarán el camino de vuelta.
Cuando salió la luna se dispusieron a regresar, pero no encontraron ni una sola miga; se las habían picado los miles de pájaros que volaban por el bosque y por el campo. Hansel dijo entonces a Gretel
-ya encontraremos el camino.
Pero no lo encontraron. Anduvieron toda la noche y todo el día siguiente, desde la madrugada hasta el atardecer, sin lograr salir del bosque; además tenían hambre, pues no habían comido más que unas bayas, recogidas del suelo. Y como se sentían tan cansados que las piernas se negaban ya a sostenerlos, se echaron al pie de un árbol y se quedaron dormidos.
Ya amaneció el tercer día desde que salieron de casa. Volvieron a andar, pero llegaban cada vez más profundamente al bosque; y si nadie les prestara ayuda, morirían de hambre.

Hacia el mediodía vieron un hermoso pajarillo blanco como la nieve, posado en la rama de un árbol; cantaba tan alegremente, que se detuvieron a escucharlo. Cuando hubo terminado de cantar, abrió sus alas y emprendió el vuelo; y ellos lo siguieron, hasta llegar a una casita, en cuyo tejado se posó; y, al acercarse, vieron que la casita estaba hecha de pan y cubierta de pasteles; pero las ventanas eran de puro azúcar.


-¡Vamos a por ella!- dijo Hansel, -y ¡buen provecho!
Me comeré un pedacito del tejado; tú, Gretel, puedes probar la ventana, verás lo dulce que es.

Vokabular
der Vogel = el pájaro
das Feld = el campo
aufpicken = picar
ein paar Beeren = unas bayas
verlassen = salir
geraten = llegar
verschmachten = morirse de
schneeweiß = blanco como la nieve
der Flügel = el ala
der Kuchen = el pastel
der Zucker = el azúcar
gesegnete Mahlzeit = buen provecho





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