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  Seite 17: Des Moorkönigs Tochter (La hija del rey del pantano)



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Die rauhen, nassen Herbstnebel, die »Vögel-Mundlos«, die die Blätter abnagen, legten sich über Wald und Heide, und der »Vogel Federlos«, der Schnee, kam gleich hinterher geflogen; der Winter war auf dem Wege.
Die Spatzen belegten das Storchnest mit Beschlag und nörgelten auf ihre Art an der abwesenden Herrschaft herum. Wo war das Storchpaar mit all seinen Jungen?
Die Störche waren nun im Lande Ägypten, wo die Sonne so warm scheint, wie bei uns an warmen Sommertagen. Tamarinden und Akazien blühten ringsum, und Mohameds Mond strahlte blank von den Kuppeln der Moscheen.
Auf den schlanken Türmen saß manch Storchpaar und ruhte nach der langen Reise. Ganze Scharen hatten auf den mächtigen Säulen und zerbrochenen Tempelbogen vergessener Stätten genistet; Dattelpalmen erhoben ihre dachartigen Wipfel wie Sonnenschirme, und die weißgrauen Pyramiden standen wie Schattenrisse in der klaren Luft vor der Wüste, wo der Strauß zeigte, daß er seine Beine zu gebrauchen verstand, und der Löwe saß und mit großen klugen Augen die Marmorsphinx betrachtete, die halb vom Sande begraben liegt.

 

Bosques y brezales fueron invadidos por las espesas y húmedas nieblas de otoño, «los pájaros sin bocas», que provocan la caída de las hojas, y el «pájaro sin plumas», la nieve, llegó volando inmediatamente después; se acercaba el invierno.
Los gorriones ocuparon el nido de las cigüeñas, y se quejaron, a su manera, de las propietarias ausentes. ¿Dónde estaba la pareja cigüeña con todos sus polluelos?
Pues las cigüeñas estaban en Egipto, donde el sol calienta tanto como lo hace en nuestro país en los hermosos días del verano. Tamarindos y acacias florecían por todas partes y la luna de Mahoma brillaba radiante en las cúpulas de las mezquitas. Numerosas parejas de cigüeñas descansaban en las esbeltas torres después de su largo viaje. Grandes bandadas habían anidado sobre las poderosas columnas y las derruidas bóvedas de los templos de lugares abandonados. Las palmeras datileras elevaban sus copas protectoras como parasoles y las grises pirámides se dibujaban como siluetas en el aire diáfano delante del desierto, donde el avestruz hacía gala de la ligereza de sus patas, y el león contemplaba con sus grandes y despiertos ojos la esfinge marmórea, medio enterrada en la arena.


Vokabular  
der Spatz = el gorrión
mit Beschlag belegen = ocupar
über etwas nörgeln = quejarse de
nisten = anidar
die Dattelpalme = la palmera datilera
der Strauß = el avestruz

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