Seite 12: Der Zwerg Nase (El enano Narizotas)



So waren etwa sieben Jahre im Dienste des alten Weibes vergangen, da befahl sie ihm eines Tages, indem sie die Kokosschuhe auszog, Korb und Krückenstock zur Hand nahm, um auszugehen, er solle ein Hühnlein rupfen, mit Kräutern füllen und solches schön bräunlich und gelb rösten, bis sie wiederkäme. Er tat dies nach den Regeln der Kunst. Er drehte dem Hühnlein den Kragen um, brühte es in heißem Wasser, zog ihm geschickt die Federn aus, schabte ihm nachher die Haut, daß sie glatt und fein wurde, und nahm ihm die Eingeweide heraus. Sodann fing er an, die Kräuter zu sammeln, womit er das Hühnlein füllen sollte. In der Kräuterkammer gewahrte er aber diesmal ein Wandschränkchen, dessen Türe halb geöffnet war und das er sonst nie bemerkt hatte. Er ging neugierig näher, um zu sehen, was es enthalte, und siehe da, es standen viele Körbchen darinnen, von welchen ein starker, angenehmer Geruch ausging. Er öffnete eines dieser Körbchen und fand darin Kräutlein von ganz besonderer Gestalt und Farbe. Die Stengel und Blätter waren blaugrün und trugen oben eine kleine Blume von brennendem Rot, mit Gelb verbrämt; er betrachtete sinnend diese Blume, beroch sie, und sie strömte denselben starken Geruch aus, von dem einst jene Suppe, die ihm die Alte gekocht, geduftet hatte. Aber so stark war der Geruch, daß er zu niesen anfing, immer heftiger niesen mußte und... am Ende niesend erwachte.

Así habían pasado alrededor de siete años al servicio de la vieja cuando un día ésta, quitándose las zapatillas de coco y asiendo cesto y bastón para salir, le ordenó que desplumara un pollito, lo rellenara die hierbas y lo asara bien dorado y tostadito, hasta que volviese.

Lo hizo según las reglas del arte. Retorció el pescuezo al pollito, lo escaldó en agua hirviendo, le arrancó con destreza las plumas, le raspó después la piel hasta que quedó fina y lisa y le sacó las entrañas.

Después empezó a reunir las hierbas con las que había de rellenar el pollito. En la cámara de las hierbas advirtió esta vez una alacena con la puerta entreabierta, que otras veces nunca había observado.
Se acercó curioso para ver lo que contenía y vio que dentro había muchos cestillos de los que salía un olor intenso y agradable.

Abrió uno de estos cestillos y encontró hierbas de aspecto y color muy especiales. Los tallos y las hojas eran de color verde azulado y arriba tenía una pequeña flor de un rojo encendido orlado de amarillo. Contempló la flor, pensativo, la olía y percibió que exhalaba el mismo aroma intenso que despedía aquella sopa que una vez le había preparado la vieja.
Pero el olor era tan intenso que empezó a estornudar y estornudaba cada vez más fuerte y ... estornudando acabó por despertar.

Vokabular
das Hühnlein = el pollito
füllen = rellenar
rösten, braten = asar
die Regeln der Kunst = las reglas del arte
den Kragen umdrehen = retorcer el pescuezo
schaben = raspar
die Eingeweide = las entrañas
die Kräuterkammer = la cámara de las hierbas
blaugrün = verde azulado
verbrämt = orlado
niesen = estornudar





contacto pie de imprenta declaración de privacidad