Seite 06: Die alte Straßenlaterne (El farol viejo)


Auf dem Rinnsteinbrette standen drei, die sich der Laterne vorgestellt hatten, indem sie glaubten, dass diese es sei, die das Amt zu vergeben habe. Der eine davon war ein Heringskopf, denn auch ein solcher leuchtet im Dunkeln, und daher meinte er, es würde eine große Ölersparnis sein, wenn er auf den Laternenpfahl käme. Der zweite war ein Stück faulen Holzes, das auch leuchtete, und überdies war es das letzte Stück von einem Baume, der einst die Zierde des Waldes gewesen war. Der dritte war ein Johanniswurm. Woher der gekommen, begriff die Laterne nicht, aber der Wurm war da und leuchtete auch. Aber das faule Holz und der Heringskopf beschworen, dass er nur zu gewissen Zeiten leuchte und dass er deshalb nie berücksichtigt werden könne.

Sobre la cobertura que habían puesto sobre el arroyo habían tres personas que se habían presentado al farol creyendo que él decidiría quien sería su sucesor. Uno de ellos era una cabeza de arenque, que en la oscuridad es fosforescente, por lo cual pensaba que representaría un notable ahorro de aceite si lo colocaban en la cima del poste de alumbrado. El segundo aspirante era un pedazo de madera podrida, el cual luce también y era el último resto de un árbol, que antaño había sido la gloria del bosque. El tercero era una luciérnaga. De dónde procedía, el farol no entendía, pero lo cierto era que se había presentado y que era capaz de lucir. Pero la madera podrida y la cabeza de arenque afirmaban que sólo podía brillar a determinadas horas, por lo que no merecía ser tomada en consideración.

Vokabular
der Rinnstein = el arroyo
das Amt = el cargo
der Heringskopf = la cabeza de arenque
die Ölersparnis = el ahorro de aceite
die Zierde = la gloria
der Johanniswurm = la luciérnaga
berücksichtigen = tomar en considaración





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